Filmart 2010

63º Festival de Cannes

Cannes, del 12 al 23 de Junio 2010


 


Fuerte presencia del cine oriental.

Un año más, las cinematografías venidas de Oriente han sido muy importantes en las diferentes secciones del Festival de Cannes, con reflejo directo en el Palmarés del mismo.

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Sección Oficial a Concurso

Cinco han sido las películas a concurso y, todas ellas, obras de pesos pesados de la cinematografía mundial:

Im Sang-soo presentó The Housemaid, versión muy libre del clásico del cine coreano del mismo título, dirigido por Kim Ki-young en 1960. En la nueva versión, una bellísima criada, embarazada por el señor de la casa, se enfrentará a la mujer y a la suegra de éste, malas malísimas ambas. Mezcla de erotismo y de cine de terror, la película del director de The President's Last Bang despliega la misma elegancia y sabiduría en la realización que el resto de su obra y el resultado es un producto que será del agrado del público en general.

Takeshi Kitano, con Outrage, remite a parte de su cine anterior, sobre todo a Brother (2000). Cine de yakuzas seco y sintético, casi abstracto, sin necesidad de excesivas coartadas argumentales, nos ofrece un auténtico catálogo de códigos de este género cinematográfico, mostrado especial predilección por las escenas salvajes y sangrientas. Outrage dividió a la crítica radicalmente y gustó, sobre todo, a los que echaban en falta en las últimas obras de Kitano ecos de Violent Cop (1989) o de Sonatine (1993).

La tercera película a competición, Poetry, de Lee Chang-dong, Premio al Mejor Guión, ha sido para muchos críticos la mejor película vista este año en la sección oficial. Reconozco mi enamoramiento por películas como Oasis (2002) y Secret Sunshine (2007), de este mismo director, por lo que tenía mucho miedo a sentirme defraudado por su nueva obra. Y nada más lejos de ello. Poetry me parece una de las películas más Imagen1hermosas que he visto este año. En ella, una mujer ya en la última época de su vida, vive con su nieto. Ella es una abuela excéntrica, con una enfermedad que ella sabe que poco a poco va a ir minándola, que lleva vestidos floreados y sombreros imposibles. Le gusta la poesía y comienza un curso en el centro cultural de su barrio con el ánimo de aprender a escribir poemas. Pero un día va a descubrir un hecho terrible: su nieto adolescente ha participado en la violación colectiva de una compañera de colegio que posteriormente se suicida. El proceso por parte de esta mujer de responder a su enfermedad, de encontrar cauces a la búsqueda de la belleza en la vida que ella anhela y de asumir el terrible hecho que va a marcar la vida de su nieto están contados con una sutileza y una sabiduría impresionantes. La actriz Yun Jung-hee borda su interpretación y Lee Chang-dong nos ofrece un emocionante y emocionado pedacito de vida que cuesta olvidar, que se mantiene en nuestras retinas y en nuestro corazón durante mucho tiempo y que le confirman como uno de los directores más importantes de la actualidad.

Wang Xiaoshuai, volvía a Cannes con Chongqing Blues, una de las películas más convencionales de su filmografía. Cuenta la historia de Lin, un marinero que vuelve a la ciudad de Chongqing, en donde vivió en otros tiempos, para intentar averiguar qué ha pasado con su hijo de 26 años, muerto por disparos de un policía. La película es un viaje al pasado de Lin, no exento de interés y contado con oficio, aunque donde realmente la película consigue sus mejores resultados es en la descripción física y atmosférica de la ciudad de Chongquing, protagonista excepcional de la misma.

La quinta película a competición obtuvo la Palma de Oro a la Mejor Película. Uncle Boonmee Who Can Imagen1Recall Hist Past Lives, de Apichatpong Weerasethakul, es un hermoso cuento de fantasmas, con momentos de extraordinaria belleza visual y con una sensualidad muy poderosa, latente en todas sus imágenes. El tío Boonmee está muy enfermo y decide pasar sus últimos días en el campo. Allí se le aparecerán los fantasmas de su mujer y de su hijo ya fallecidos y decidirá atravesar la jungla con su familia a la búsqueda del lugar donde nació su primera vida. La película está coproducida por el productor catalán Luis Miñarro, que suma un nuevo éxito a su interesante filmografía.

Un Certain Regard y Quincena de Realizadores

En Un Certain Regard se proyectaron cuatro largometrajes, que tuvieron una recepción crítica más tibia. La mejor recibida fue Ha Ha Ha, de Hong Sang-soo. En la línea de sus últimas películas, el realizador consigue una obra fresca y divertida. Cuenta la historia de dos amigos que accidentalmente descubren que han estado hace poco en el mismo pueblo, a orillas del mar, y deciden compartir su experiencia contándose únicamente los momentos agradables. Jia Zhangke, en I Wish I Knew, vuelve a contarnos historias de la ciudad de Shangai. En este caso, 18 personas relatan pedazos de sus vidas ligados a esta gran ciudad portuaria, que ha sufrido desde 1930 grandes transformaciones culturales, políticas y sociales. Udaan, del indio Vikramaditya Motwane, cuenta con tintes de folletín los problemas de un joven obligado a trabajar en la fábrica siderúrgica de su padre y a estudiar ingeniería y que, realmente, sueña con ser escritor. Chatroom, de Hideo Nakata, es un producto extraño, rodado con producción inglesa, que dejó perpleja a la mayor parte de la crítica internacional. Imagen1

En La Quinzaine des Réalisateurs sólo se programó una película, la muy interesante The Tiger Factory, del director malayo Woo Ming Jin. Con un estilo seco y descarnado, asistimos a la vida de Ping Ping, una joven de 19 años que bajo la tutela de su tía trabaja en una granja de cerdos y en un restaurante de ínfima categoría, para poder ganar dinero con el que marcharse a Japón. Su tía, que explota a la joven, forma parte también de una red ilegal que facilita la relación sexual entre chicas jóvenes y trabajadores inmigrantes para después vender los bebés resultantes de estos encuentros. La película es el retrato de esta joven y de sus aspiraciones pero, sobre todo, es una terrible radiografía de la sociedad actual, de la explotación laboral y de la precaria situación en la que viven muchos de los que tienen que dejar su país por causas económicas.

Jose Luis Rebordinos